".. Creo en Dios, pero no en la Iglesia .." 

por Daniel Sapia

 (Los textos del Catecismo Católico se escribirán en AZUL, los textos Bíblicos en ROJO)

 

¿Cuántas veces ha sido escuchada esta frase?

 

No es muy difícil poder imaginar la insatisfacción espiritual que pueden llegar a experimentar los corazones de las personas que emiten tal afirmación. Quienes hemos pertenecido al Catolicismo Romano y frecuentado sus ámbitos, podemos dar fe que esta frase se escucha... y mucho más frecuentemente de lo que muchos podrían suponer.

 

Dice la religiosa Sor Mª Ángeles del Corazón de Jesús, monja contemplativa dominica: "...el andar del cristiano ¿va por libre, en solitario? Parece ser éste un pensamiento bastante frecuente y, dicho de paso, muy sutil, que mueve el actuar de muchos hermanos que se confiesan católicos. Es bastante frecuente, escuchar a católicos que dicen creer en Dios, pero no en la Iglesia, y a línea seguida exhalan una serie de improperios contra ésta o contra las jerarquías de la misma." (Énfasis agregados)

http://www.dominicos.org/aragon/espiri/domcris/ordi/cicloC/dom14/4a_pie.htm

O bien como lo expresa Alejo Fernández Pérez, católico, en la introducción a su reflexión titulada "Yo creo en Dios, no en la Iglesia", donde dice: "Hemos oído tantas veces la frase «Yo creo en Dios, pero no en la Iglesia»... Pero nos sorprendemos al descubrir lo poco que sabemos tanto de Dios como de la Iglesia. Reflexiones sobre un sentir común, con poco sentido común..." (Énfasis agregados)

http://www.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=2604&IdSec=380

http://apologetica.org/diossi-iglesiano.htm

 

Necesario es aclarar que si bien la afirmación que encabeza esta reflexión puede ser asignada a otros dioses y comunidades, aquí interpretamos esta frase como la popular y generalizada acepción lo hace, es decir, refiriéndose al Dios de la Biblia y a la Iglesia Católica Apostólica Romana, con Sede Central en Ciudad del Vaticano.

 

 

 

Estadísticas oficiales

 

El sitio de Prensa Católica, "Zenit, agencia de noticias - El mundo visto desde Roma" ha publicado una interesante estadística del CIS - Centro de Información Sociológica, dependiente del Ministerio de la Presidencia, la que es de singular importancia como documento auxiliar del tema que estamos tratando, por tres motivos: 

 

1°) Porque es perfectamente actual, ya que ha sido publicada 2 días antes de ser escrita esta reflexión.

2°) Porque quien la expone es una reconocida agencia Católica de noticias.

3°) Porque hace mención a datos del país hermano ESPAÑA, 3° en Europa y 8° en el mundo en cantidad de fieles a la Iglesia de Roma, según datos de la misma agencia Zenit.

 

Haciendo un análisis del informe presentado, y completando las porciones de población no mencionadas por la crónica, se llega a la conclusión de que casi LA MITAD de los católicos de España, que se confiesa en un 82,1% de fe Católica Romana, no asiste a misa, o bien lo hace en forma esporádica a lo largo del año (resulta de sumar 31,5% + 17,5% = 49%). Estas personas representan lo que comúnmente se denomina "católico no practicante". 

 

Datos de la Encuesta

Ver en Zenit.org

 

2,9%

Misa diaria

1.160.000  

19,0%

1 x semana

7.600.000  

12,5%

1 x mes

5.000.000  

17,5%

esporádico

7.000.000  

31,5%

no asiste

12.600.000  

16,6%

no católico

6.640.000  

100%

total

40.000.000  

 

La porción "Nunca" no fue expuesta en Zenit.org, pero la misma se deduce por diferencia con el total de habitantes de España. Este gráfico señala claramente el nivel actual de compromiso del 3° país católico de Europa, 8° EN EL MUNDO en cantidad de fieles, con todas sus "Cofradías y Hermandades". ¿Podrían estas proporciones extrapolarse a los 1.000 millones de católicos de todo el mundo? En mi personal opinión, no veo por qué no.

 

 

"En muchos ambientes de antigua tradición cristiana, se está perdiendo, por desgracia cada vez más, el genuino sentido religioso"

Juan Pablo II ante miles de peregrinos en la plaza de San Pedro el 3 marzo 2002

http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=17427

 

ITALIA (Enero 2006)

“Sólo el 30,6% [de los católicos] va a misa todos los domingos...”

http://www.clarin.com/diario/2006/01/19/elmundo/i-02401.htm

 

LATINOAMERICA (Febrero 2006)

El cardenal Kasper pide autocrítica a Iglesia Católica

Sangría de fieles católicos hacia el protestantismo

http://www.periodistadigital.com/religion/object.php?o=303728

 

ARGENTINA (Agosto 2008)

Cada vez hay menos católicos y la gran mayoría no va a Misa

http://www.clarin.com/diario/2008/08/27/um/m-01747183.htm

 

 

 

 

Ahora bien, volviendo al tema central: ¿Qué puede llevar a una persona a decir que « Cree en Dios pero no en la Iglesia »?

 

 

Una frase con "poca lógica"

 

El primer motivo para alegar una supuesta incongruencia de esta frase, es comprenderla entendiendo que « la persona cree en Dios (Bíblico) y no cree en Su Iglesia (Bíblica) », la cuál es "Su Cuerpo.." (Colocenses 1:18) y "Columna y Baluarte de la Verdad" (1° Timoteo 3:15).

 

- ¿Cómo NO CREER en quienes han sido designados por Dios mismo para ser COLUMNA Y BALUARTE, apoyo y sostén, de las Verdades que Dios ha revelado a través de los santos profetas y varones de Dios, y de Su mismísimo Hijo Jesucristo?

 

- ¿Colocaría Dios Padre Columnas y Apoyos no confiables para que Sus verdades sean sostenidas, predicadas, transmitidas, enseñadas, preservándolas incólumes a través de los siglos?

 

Entonces, ante una persona que afirma « Creo en Dios pero no en la Iglesia », podemos inferir que nos encontramos ante dos posibilidades:

 

a)  Que dicha persona no cree en el Dios de la Biblia, sino en otro dios ..

b)  O que dicha persona no ve en la Iglesia Católica Apostólica Romana claras señales de que sea la Iglesia, cuerpo de Cristo Cabeza, mencionada por el apóstol Pablo en 1° Timoteo 3:15.

 

 

Ante la opción b) podrían argumentarse, a su vez, otras 2 posibilidades:

 

 

b1)  Que dicha persona no vea las señales porque la Iglesia Católica Romana no es la Iglesia de Cristo ..

b2)  O que dicha persona no vea las señales porque en realidad NO CONOCE a la Iglesia Católica Romana (y por ende no puede creer en algo que desconoce)

 

 

 

 

¿ Conocer significa Entender ?

 

La opción b2) toma especial importancia si consideramos que es altamente probable que sea la respuesta católica más esgrimida. Doy fe de ello, personalmente, sustentado por la cantidad de mensajes de correo que he recibido pontificando sobre el motivo de mi salida de ella, luego de 32 años dentro de su feligresía.

Pero... ¿De qué manera, la Iglesia Católica Romana, propugna un real y acabado CONOCIMIENTO de lo que ella es y enseña? ¿Pretende la Jerarquía Eclesiástica Romana que la feligresía CONOZCA a la Iglesia Católica ENTENDIÉNDOLA?

 

A juzgar por las conocidas y oficiales afirmaciones, esta Iglesia finalmente termina "aconsejando" a sus fieles a que crean en ella y sus enseñanzas aún sin entenderlas, a obedecerlas aún sin compartirlas, obligando a una adhesión irrevocable de fe, proponiendo sus "verdades" de manera "definitiva" (sin posibilidad de cuestionamiento de ninguna índole). Tal vez sea por ello que durante 15 siglos esta Iglesia prohibió la lectura de la Biblia en lengua vulgar, curiosamente adoptando para sus escritos y para las TRADUCCIONES OFICIALES de las Escrituras (La Vulgata Latina de San Jerónimo) una LENGUA MUERTA,  como lo es el latín.

 

1° Paso: "Esconder" la Palabra de Dios.

2° Paso: Decir que SOLO lo que ella (la Iglesia) diga e interprete es REALMENTE la "Palabra de Dios".

3° Paso: Condenar por "hereje" a quien descrea o desobedezca sus "propuestas".

 

Dice la Iglesia Católica Romana:

"El Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades contenidas en la Revelación divina o también cuando propone de manera definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario" Catecismo N°88. (Énfasis agregados)

 

No deja de sorprender, unos puntos después, en el mismo Catecismo, cuando la Iglesia resalta la "unicidad de criterio en todo el pueblo de Dios, desde los obispos hasta el último de los laicos cristianos". ¿Cómo no estarlo, si acaba de reglamentar que existe la OBLIGACIÓN, para quien pretenda pertenecer a la Iglesia de Roma, de ADHERIRSE IRREVOCABLEMENTE a las verdades propuestas DE MANERA DEFINITIVA? Y encima, lo considera algo sobrenatural.

 

"La totalidad de los fieles ... no puede equivocarse en la fe. Se manifiesta esta propiedad suya, tan peculiar, en el sentido sobrenatural de la fe de todo el pueblo: cuando 'desde los obispos hasta el último de los laicos cristianos' muestran estar totalmente de acuerdo en cuestiones de fe y de moral" (LG 12)." Catecismo N°92

 

 

Inclusive, de manera peculiar, advierte a sus fieles acerca de los peligros que podría acarrear el DUDAR, ya sea de manera voluntaria o involuntaria, de lo que ella propone, llamando a sus "obligatorias imposiciones" (Cf. CIC N°88) "..lo que Dios ha revelado..".

 

"El primer mandamiento nos pide que alimentemos y guardemos con prudencia y vigilancia nuestra fe y que rechacemos todo lo que se opone a ella. Hay diversas maneras de pecar contra la fe: La duda voluntaria respecto a la fe descuida o rechaza tener por verdadero lo que Dios ha revelado y que la Iglesia propone creer. La duda involuntaria designa la vacilación en creer, la dificultad de superar las objeciones ligadas a la fe o también la ansiedad suscitada por la oscuridad de ésta. Si es cultivada deliberadamente, la duda puede conducir a la ceguera del espíritu." Catecismo N°2088 (Énfasis agregados)

 

 

Para completar esta idea, la Iglesia denomina HEREJE a quien niegue pertinazmente algo que su Magisterio indique que ha de creerse "..con fe divina y católica".

 

"La incredulidad es el menosprecio de la verdad revelada o el rechazo voluntario de prestarle asentimiento. "Se llama herejía la negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma; apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la Iglesia a él sometidos" (CIC, can. 751)." Catecismo N°2089

 

 

Con respecto a la teoría católica de la Transubstanciación de las especies eucarísticas en el "real y verdadero cuerpo de Cristo, junto con Su sangre, alma y divinidad", la Iglesia Católica propone, a través de las palabras de Sto. Tomás de Aquino al citar los dichos de San Cirilo, a CREER SIN PREGUNTARSE SI TAL COSA ES VERDAD... (Realmente sorprendente. Más considerando que propone tomar LITERALMENTE una frase sacada de todo el contexto, ignorando, por ejemplo, que el mismo Jesús, un versículo antes, menciona el contenido de la copa como "producto de la vid" y no como "mi sangre")

 

"La presencia del verdadero Cuerpo de Cristo y de la verdadera Sangre de Cristo en este sacramento,`no se conoce por los sentidos, dice S. Tomás, sino solo por la fe , la cual se apoya en la autoridad de Dios'. Por ello, comentando el texto de S. Lucas 22,19: `Esto es mi Cuerpo que será entregado por vosotros', S. Cirilo declara: `No te preguntes si esto es verdad, sino acoge más bien con fe las palabras del Señor, porque él, que es la Verdad, no miente" (S. Tomás de Aquino, s.th. 3,75,1, citado por Pablo VI, MF 18):" CIC N°1381

 

Y para finalizar este subtítulo tendiente a exponer la manera que la Iglesia Católica pretende ser creída y aceptada, nada mejor que reproducir una particular y EMBLEMÁTICA frase de San Ignacio de Loyola, utilizada en los Ejercicios Espirituales del Seminario para sacerdotes:

 

"Debemos siempre tener, para en todo acertar, que lo blanco que yo veo creer que es negro, si la Iglesia jerárquica así lo determina.."

(Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola, "Reglas para sentir con la Iglesia", N° 365:1)

 

Esto se les enseña a los sacerdotes católicos. Esto es ordenar dejar de lado las propias convicciones. Esto es dirigir su voluntad. Esto es indicar lo que tienen que sentir, decir, pensar, opinar, creer. ¿Qué es esto sino -con dolor lo digo- un lavado cerebral?

 

Por consiguiente, y en base a lo que acabamos de ver (a modo de ejemplo, ya que mucho se podría hablar del tema), la Iglesia Católica Romana propone que la adhesión a lo que ella define no sea por ENTENDIMIENTO sino por IMPOSICIÓN, aceptando SIN CONDICIONAR lo que su soberano Magisterio infalible determine.

Alguien que note este proceder, y lo reproche, puede pensar: "¿Qué necesidad tendría la Iglesia de Dios (que según 1° Timoteo 3:15 es columna y sostén de LA VERDAD) para IMPONER la Palabra del Creador? ¿Tan volátil, débil e inestable es la Verdad de Dios que debe ser IMPUESTA?

 

Por supuesto que no, porque "... la Palabra de Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón..." (Hebreos 4:12-VP. Ver también 2° Timoteo 3:16-17)

 

Por lo tanto, se desprende de maduro que las Verdades de Dios registradas en Su Palabra nada tienen que ver con lo que la Iglesia Católica se ufana en imponer, ya que es la misma Palabra la que "somete a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón". Seguramente deben ser "otras" las cosas que la Iglesia necesita que sean creídas por sus fieles "con fe católica".

 

Pero.. ¿cuáles cosas serán..?

La Iglesia Católica necesita del recurso de la IMPOSICIÓN, a efectos de que puedan ser aceptadas y obedecidas las directivas dogmáticas que son sustentadas principalmente en la INCOMPROBABLE TRADICIÓN.

 

 


Si bien en general el católico sabe, y no duda en expresar, que Jesucristo, a través de Su muerte expiatoria, es el dador de la salud eterna del alma, ellos realmente confían en que será la Iglesia, si se es lo suficientemente obediente a ella, quién le otorgará la salvación, gracias a que es la administradora de los méritos y gracias divinas aquí, en la tierra.

 

Dice la Iglesia Católica Romana:
"La indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados, ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la cual, como administradora de la redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las satisfacciones de Cristo y de los santos". Catecismo N°1471

 

"...toda salvación viene de Cristo-Cabeza por la Iglesia que es su Cuerpo... Por eso, no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó, por medio de Jesucristo, la Iglesia católica como necesaria para la salvación, sin embargo, no hubiesen querido entrar o perseverar en ella" Catecismo N°846

 

El fiel católico aprende que es la Iglesia quién administra la salvación. ¿Cómo no pertenecer a ella, si es la única "autorizada por Dios" mediante la cual podemos ser salvos? (Cf. CIC N°846). Por consiguiente, le cree aún sin entender, le obedece aún sin compartir... ¿Cómo no hacerlo? Si ha aprendido desde niño/a que su "rebeldía" podría poner en juego su destino eterno... Entonces, por las dudas y al no poder ver otra alternativa mejor, decide CREER EN LA IGLESIA. Pero... ¿Qué es lo que cree y obedece? ¿En que cimiento se basa su creencia (Mateo 7:24-27)? ¿En la ROCA de la Palabra de Dios registrada en las Sagradas Escrituras? Por supuesto que no. Su fe se fundamenta en la ARENA de la INCOMPROBABLE Tradición, la cual puede subsistir únicamente a través de ser IMPUESTA OBLIGATORIAMENTE, cómo tan claramente enseña Ignacio de Loyola, o sea,  SENCILLAMENTE PORQUE LA IGLESIA LO DICE.

 

 

 

Es más que claro, para quién quiera verlo, que la Iglesia Católica trabaja para que nada quede fuera de su potestad; dicho en lenguaje común: "para que nada quede fuera de su total control". A sus ministros sacerdotales se los adoctrina, incluso desde púberes, a lo largo de tantos años de seminario. A los fieles u ovejas, se les "dogmatiza" que, si se desea permanecer en la Iglesia necesaria para ser salvo, aquella que administra la gracia de Dios, no se le debe contradecir en nada, sino, más bien, "adherir irrevocablemente a la fe que ella propone de manera definitiva (incuestionable)..." (CIC N°88)

 

"La libertad de investigación del teólogo pierde su objetivo final cuando se sale de la «comunión de la iglesia»...", afirmó este sábado Juan Pablo II al encontrarse con los miembros de la Academia Pontificia de Teología. "La adhesión a Cristo Verdad, manifestada por los teólogos en la obediencia al magisterio de la iglesia, es una poderosa fuerza que unifica y edifica...", constató el Santo Padre.

http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=16809

 

 

 

Iglesia de Cristo

 

Navegando por la web he encontrado algunos textos de autores católicos romanos reflexionando "desde adentro" sobre la frase en cuestión: « Creo en Dios, pero no en la Iglesia ». Invariablemente en todos existe el concepto de que la Iglesia Católica Romana ES la Iglesia de Cristo mencionada en las Sagradas Escrituras, y de esta manera fundamentan su explicación de que la susodicha afirmación es incongruente. Sólo como muestra, veamos el siguiente ejemplo:

 

 

( del portal católico arvo.encuentra.com )

Fe en Dios «y» en la Iglesia

Por Juan J. Grinda

 

El que dice «creer en Dios pero no en la Iglesia», quiere llegar a Dios, por el camino opuesto al que el mismo Dios nos ha abierto. Quiere ir por el camino de la autosuficiencia humana, que sólo lleva a uno mismo; la Iglesia, en cambio nos conduce -- como Madre amorosa y Esposa fiel-- al Padre, haciéndonos hijos de Dios.

«Hay quienes suponen equivocadamente que Cristo puede ser separado de la Iglesia, que es posible que uno dedique su vida entera a Jesucristo sin referencia a la Iglesia. Actuando así olvidan la verdad proclamada por san Pablo en las palabras: La Iglesia es su Cuerpo, y nosotros sus miembros vivos» (Ef 5, 29-30)» (JPII en Australia, 25-XI-86)

«Lo absurdo de esta dicotomía (amar a Cristo sin la Iglesia) se muestra con toda claridad en estas palabras del Evangelio: "el que a vosotros desecha a mí me desecha" (Lc 10, 16). Cómo va a ser posible amar a Cristo sin amar a la Iglesia, siendo así que el más hermoso testimonio dado en favor de Cristo es el de San Pablo: "amó a la Iglesia y se entregó por ella" (Ef 5, 25)» (Pablo VI, Exh. Ap. Evangelii nuntiandi, 8-XII-1975, 16)

 

http://arvo.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=2141&IdSec=400

 

 

De esta manera, y utilizando una frase del último párrafo del escrito del Sr. Juan Grinda, podemos comprender que para el entendimiento católico resulta una "absurda dicotomía" la idea de "amar a Cristo sin [amar a] la Iglesia".

 

Pero ¿Podría la Iglesia Católica Romana NO SER la Iglesia de Cristo mencionada en la Escritura? ¿Es suficiente con que su jerarquía diga que SI lo es? ¿Qué pasaría si efectivamente la Iglesia Católica Apostólica Romana fuera tan sólo una institución de hombres, hábiles maestros en religiosidad, pero que predican otro evangelio en lugar del Evangelio de la GRACIA (regalo) en la sangre redentora de Jesucristo?

 

- Si el mismo apóstol Pablo no se consideraba infalible, ya que no excluía la posibilidad que ELLOS MISMOS predicaran OTRO EVANGELIO (Gálatas 1:8) ¿Porqué deberíamos suponer que un Magisterio de obispos romanos si posee tal prerrogativa? (ver Infalibilidad Papal)

- ¿Qué motivos válidos podría haber tenido la VERDADERA Iglesia de Cristo para PROHIBIR la libre difusión en lenguaje vulgar de las Sagradas Escrituras durante 15 siglos, especialmente cuando consta en la misma Escritura que en la época de la Iglesia Primitiva la (indudablemente verdadera) Iglesia de Cristo practicaba fervientemente el "escudriñarla" (Juan 5:39, Hechos 17:11, 2°Timoteo 3:15, )?

- ¿Qué motivos valederos podría tener la VERDADERA Iglesia de Cristo para cambiar el Evangelio de la gracia de Dios "Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.." (Efesios 2:8-9) por el evangelio del merecimiento "..Dios, en efecto, "después de su caída alentó en ellos la esperanza de la salvación con la promesa de la redención, [...] para dar la vida eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las buenas obras" (DV 3)." (Catecismo N° 55)? (ver también 980, 1129, 1131, 1238, 1239, 1821 y Salvos por medio de la fe)

- ¿Qué motivo valedero podría tener la VERDADERA Iglesia de Cristo para haber afirmado en el siglo I que "..en ningún otro [sólo en Jesucristo] hay salvación; porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos." (Hechos 4:12), para luego de un tiempo dogmatizar que "Todo hombre que, ignorando el evangelio de Cristo y su Iglesia, busca la verdad y hace la voluntad de Dios según él la conoce, puede ser salvado.." (Catecismo N° 1260)

- ¿Qué motivo valedero podría tener la VERDADERA Iglesia de Cristo para haber callado por siglos la maravillosa frase de Pablo y Silas ante el carcelero de Filipos: "Creen en el Señor Jesucristo y serás salvo.." (Hechos 16:31)

(Valgan estos como emblemáticos ejemplos...)

 

 

Señales distintivas de la Iglesia de Cristo

 

Extracto del estudio sobre el tema del pastor Carlos Garabaya


El apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu de Dios, nos dice, de manera dogmática:

- Que hay un fundamento para la iglesia que ya ha sido puesto: JESUCRISTO.

- Que nadie puede poner otro fundamento en lugar de JESUCRISTO.

 

El fundamento de la iglesia es Cristo y solo Cristo. La Biblia, la Palabra de Dios, no acepta otro fundamento en su reemplazo. Querer fundar una iglesia aparte de Cristo es luchar contra la voluntad de Dios. En estos tiempos de tanta diversidad de ministerios, organizaciones, comunidades y empresas religiosas, es necesario que tengamos bien abiertos los ojos de nuestra fe para evitar ser confundidos o engañados. Nos preguntamos: ¿Cuál es la verdadera iglesia? ¿Es la Iglesia Católica Romana? ¿Es la iglesia Ortodoxa? ¿Es la iglesia evangélica? ¿Cómo podemos conocer a la verdadera iglesia? Nosotros creemos que la verdadera iglesia es aquella QUE TIENE SU FUNDAMENTO EN JESUCRISTO:

 

"Nadie puede poner otro fundamento que el que está puesto,

el cual es Jesucristo"

(1° Corintios 3:11)

 

 

Charles Haddon Spurgeon, el predicador inglés del siglo 19, nos dice:

 

«Una comunidad, congregación, jerarquía, secta o corporación, puede llamarse a sí misma "iglesia", pero si no está edificada sobre Cristo no es una iglesia de Cristo. No importa cuán grande sea en números, ni cuán poderosa económicamente, ni cuán sabia; no es la iglesia de Cristo si no está edificada sobre Cristo»

 

 

La verdadera iglesia es aquella que pone a Jesucristo siempre en el primer lugar. Nuestro lema debe ser "primero Cristo". Él debe seguir siendo el "primogénito de sus hermanos". Primero el Señor. Que todo proclame su gloria. Él es la cabeza del cuerpo. La predicación debe tener en Cristo a su personaje central. Todo el mensaje del evangelio debe girar en torno a Cristo. Él es el astro rey de nuestro sistema teológico. Antiguo y Nuevo Testamento deben mirar a Cristo. Si la iglesia es verdaderamente una iglesia cristiana, los presentes vendrán a encontrarse con Cristo. La persona del Salvador estará presente en nuestro llamado a los pecadores perdidos. Su muerte en la cruz será proclamada como la prueba más maravillosa del amor del Padre por todos nosotros. Como Pablo nosotros anunciaremos a Cristo y a este crucificado. Hablaremos de la misericordia del Salvador, de cómo sanaba y sana a los enfermos, de su gran poder ante las fuerzas del diablo, de su cuidado y provisión en todas nuestras necesidades. "Primero Cristo" es el lema de una iglesia verdaderamente cristiana.

 

La verdadera iglesia es reconocible pues se parece a Cristo. Los arqueólogos determinan las medidas y formas de un edificio que ha caído bajo la acción demoledora del tiempo. Estudiando los cimientos, ellos llegan a reconstruir todo el edificio proyectando las líneas estéticas a partir del fundamento, es decir, de los cimientos. Usted puede conocer una iglesia verdadera inspeccionando sus cimientos. ¿Es Cristo el fundamento? Entonces quienes están reunidos aquí son cristianos. ¿Se obedece a Cristo? ¿Se recuerdan sus palabras? ¿Se le imita en su carácter? Los miembros de nuestra congregación: ¿Miran como Cristo? ¿Caminan como Cristo? ¿Piensan, hablan, actúan, como Cristo?

 

La verdadera iglesia descansa en Cristo, su fundamento. No será conmovida cuando vengan las tormentas y soplen los fuertes vientos de las falsas doctrinas. Como en la parábola de Jesús, ella será edificada sobre la roca y no sobre la arena de la duda. Nuestra doctrina debe apoyarse, sustentarse, en Cristo. Una iglesia edificada sobre Jesucristo soportará los embates de la ciencia moderna, las nuevas filosofías, el psico-evangelio, las nuevas sectas, el espiritualismo y demás falsificaciones de la verdadera fe.

 

La verdadera iglesia de Cristo no está fundada en ceremonias o ritos. El Señor nos dejó ordenanzas que debemos cumplir y en las cuales debe gozarse nuestra alma. El Bautismo y la Eucaristía son para nosotros ceremonias vivas, donde el Espíritu Santo se hace presente para recordarnos la obra de nuestro Señor y Salvador; y nuestros corazones meditan y reviven en ellas, momentos sumamente solemnes para nuestra fe. Sin embargo, una iglesia no puede estar edificada sobre el fundamento de las ceremonias y ritos religiosos. Ya hay un fundamento para la fe y "nadie puede poner otro fundamento". No creemos en el poder salvador del sacerdote, del agua bendita, de las penitencias. No creemos en la virtud perdonadora del confesionario, ni en las bendiciones otorgadas por una iglesia. Nuestra fe se funda SOLO EN JESUCRISTO.

 

La verdadera iglesia no esta fundada en el compañerismo cristiano. Creemos absolutamente en el amor de hermanos y en la poderosa bendición que viene de ello (Salmo 133), pero creer que formamos parte del cuerpo de Cristo porque hemos constituido una maravillosa asociación de amistades es un gran error. La iglesia de Cristo está unida por los lazos de amor de su Salvador. Nos congregamos porque amamos a Cristo en primer lugar y porque amamos a Cristo, aprendemos cada día a amarnos unos a otros.

 

La verdadera iglesia no esta fundada en la obediencia ciega a un maestro religioso. Las ovejas conocen la voz del Pastor y lo siguen. El verdadero cristiano conoce la voz de Cristo, el Pastor y Obispo de su alma, y a él sigue. La autoridad de los pastores terrenales está supeditada a la sujeción que ellos tengan respecto de Cristo. Seguiremos al siervo de Dios en la medida en que él siga a Cristo. Lo acompañaremos y apoyaremos su tarea cuando veamos que él recibe sus instrucciones del Señor y Cabeza de la iglesia. No somos cristianos por seguir las enseñanzas de Lutero, no somos hijos de Dios porque hemos recibido el evangelio de Calvino, SOMOS CRISTIANOS PORQUE NUESTRAS VIDAS TIENEN SU FUNDAMENTO EN JESUCRISTO:

 

 

"Y en ningún otro hay salvación ; porque no hay otro nombre bajo el cielo,

dado a los hombres, en que podamos ser salvos."

(Hechos 4:12)

 

Pastor Carlos Garabaya 

Iglesia Evangélica "Rey de Paz"

Buenos Aires - Argentina

 

 

 

 

El eminente teólogo católico de origen suizo, Hans Küng, quién fuera designado en 1962 por el Papa Juan XXIII como "Consejero Teológico Oficial del Concilio Vaticano II", en su libro titulado "20 Tesis sobre Ser Cristiano" magistralmente enseña que:

 

"La Iglesia no es el reino de Dios, pero puede y debe ser su portavoz y testigo. Mas portavoz y testigo fidedigno sólo lo es cuando primordialmente proclama el mensaje de Jesús para sí misma, no para los otros; cuando no se limita a predicar los preceptos de Jesús, sino que los cumple. Toda su credibilidad depende de la fidelidad a Jesús y a su causa. En ese sentido ninguna de las iglesias actuales -tampoco la Católica- se identifica automáticamente y bajo todos los aspectos con la Iglesia de Cristo Jesús. Una Iglesia es tal en la medida que se mantiene fiel a Jesús y a su causa." (Resaltados son del original)

 

Hans Küng, "20 Tesis sobre Ser Cristiano", página 69. Editorial Cristiandad, Huesca-Madrid 1977. Título original "20 Thesen Zum Christsein" publicado por Piper & Co. Verlag, Munich 1975

 

 

 

Una Opinión Católica Romana

 

A continuación se reproduce un escrito que trata el tema desde el punto de vista católico. El mismo es de autoría del Sr. Alejo Fernández Pérez el cual fuera publicado en el sitio católico "Apologetica.org" y en el portal católico "Encuentra.com" (que lo recibiera como aporte desde el primero mencionado). Aquí se publicará la versión que figura en el portal "Encuentra.com". Válido es aclarar que esta última versión posee partes "agregadas" al escrito original del autor (como el mismo Alejo Fernández Pérez amablemente me confirmara vía e-mail, diciéndome que no le importa que los copien, pero NO que les agreguen cosas que después, con su firma, son adjudicadas a él). En fin, no está mal que pretendan "reforzar la idea", pero aclarando la autoría pertinentemente. Estos párrafos serán destacados en color azul. 

 


Creer en la Iglesia


Hemos oído tantas veces la frase "Yo creo en Dios, pero no en la Iglesia"... Pero nos sorprendemos al descubrir lo poco que sabemos tanto de Dios como de la Iglesia. Reflexiones sobre un sentir común, con poco sentido común.

 

Por Alejo Fernández Pérez

“Creo en Dios, pero no en la Iglesia ni en los curas”. Nos suelta un amigo ¡Caray! Uno es libre de creer o no creer, de ser católico o budista, agnóstico o creyente, capitalista o comunista… o del equipo de fútbol que le plazca. Todos nos merecen respeto cuando actúan con honestidad. Pero, quien dice creer en Dios, y se llama cristiano, y además es persona de cierta cultura, no puede quedarse "en medio" (la versión original dice: «no puede quedarse “más ancho que pancho” tras esa parida mental») [1]. Además, nos miró por encima del hombro y con un gesto de paternal benevolencia, sonriente, consideró con esa parrafada, justificada una faceta particular de su vida. ¿Qué quiso decir este amigo nuestro? ¿Sabía lo que decía? ¿Se trata de una de esas tonterías que todos decimos de vez en cuando? ¿Se imaginan a este caballero diciendo: Yo creo en el socialismo, pero no en los socialistas. Más que oponerse a la Iglesia, al P.P., al PSOE o a cualquier otro partido político del país que sea se oponen a la idea que ellos tienen de estas organizaciones. La realidad tiene muy poco que ver con sus ideas [2], frutos de prejuicios que pululan en el ambiente y de una escasa formación [3]. No han leído a los Evangelios, ni a Marx, ni a Hengel, ni se han preocupado de leer los escritos del Papa o los programas de los diferentes partidos. Se limitan a “hablar alto y fuerte” de todo lo que no entienden, lo que constituye un insulto mental a cualquier inteligencia [4].

La experiencia nos indica que esto que se dice de la institución Iglesia a nadie se le ocurre decirlo sobre cualquier otra institución, por ejemplo:

- A ningún obrero o empleado se le pasa por la cabeza creer en el trabajo, en su empresa, pero no en el jefe, técnicos, capataces, edificios, oficinas, etc.

- A ningún militar se le ocurre que pueda ir a la guerra sin generales. jefes u oficiales, armas, instrucción, cuarteles,… ni que se pueda desobedecer a los jefes.

- No se puede creer en el fútbol pero no en los futbolistas, directivos, las reglas del juego, entrenadores ni en los campos de juego.

- No se puede creer en la enseñanza, pero no en los profesores, ni en la necesidad de escuelas. [5]

Sin embargo, seguiremos yendo al trabajo aunque no nos gusten los jefes, y a la escuela aunque los profesores no sean buenos, y a la guerra aunque nos desagraden los mandos; pero, curiosamente, si no nos gustan algunos curas nos vamos de la Iglesia. ¿No será esto una excusa para justificar nuestra forma de vida? No perdamos el tiempo: No existen los jefes ni las leyes hechas a gusto de cada uno. [6]

Siguiendo por este camino, estiman que no hacen falta sacerdotes, templos ni liturgias
[7]. A ellos les basta hablar directamente con Dios de tu a tu [8]. Cosa que, por supuesto -pero nunca te lo dicen-, tampoco hacen. Creen en Dios y están dispuestos a seguirle, pero a su manera [9], como a un Dios del que podamos disponer a nuestro antojo [10].

La Iglesia es una institución divina, pero está regida por hombres con todas sus virtudes y defectos. Cristo prometió ayuda a su Iglesia hasta el final de los tiempos, pero no aseguró la fidelidad ni la sensatez de sus miembros, a quienes dejó libres de aceptar o no sus mandamientos
[11]. Incluso el propio Cardenal Joseph Ratzinger dijo una vez un símil muy profundo "La iglesia es como la luna: tierra, rocas y desierto, pero que desde la tierra es un bellísimo cuerpo celeste que nos ilumina en la noche, aunque su luz no sea propia" [12]. Efectivamente, la Iglesia es tierra, rocas y desierto. Pero también es un cuerpo celeste de belleza incomparable que ilumina nuestras noches con la luz de la fe. La Iglesia entre más se le conoce, más se le ama, y más profundamente se comprende por qué es el Cuerpo Místico de Cristo. (este párrafo azul NO ES del autor)

Cualquiera que en conciencia se considere cristiano, socialista, comunista, budista, o lo que sea, cumplirá las leyes correspondientes y obedecerá a sus jefes, o si no está de acuerdo, se larga o le largarán con su música a otra parte
[13].

Para los católicos – que es para quienes escribimos en esta ocasión- lo que es o deba ser la Iglesia y nuestras relaciones con Dios, solo se rigen por las palabras de Cristo en sus Evangelios, en los Hechos y Epístolas de los apóstoles y en la tradición cristiana contrastada históricamente
[14]. En la Religión, como en la mili, en la enseñanza o en el trabajo nadie puede ir "por la libre". Del Evangelio de San Mateo entresacamos un párrafo esclarecedor:

En cierta ocasión, Jesús responde: “ Y yo te digo a ti que tú eres Pedro, y sobre esta piedra “edificaré yo mi Iglesia”, y las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será desatado en los cielos”. Más claro ni el agua. Jesucristo mismo instituyó la Iglesia [15]. No es un invento humano, ni los apóstoles se dieron cuenta del "valor político" o las supuestas riquezas que la Iglesia podría tener [16]. Siguieron el mandato de Jesús.

Queda muy claro, que Jesús funda “su” Iglesia sobre Pedro
[17], y que otorga a Pedro autoridad para legislar y gobernar sobre la tierra. Por tanto, querido amigo, las palabras de Jesús se creen o no; pero si se creen, como decíamos en la mili: "Punto en boca y cartucho al cañón" [18]. (Aquí termina la versión original ) La Iglesia como institución humana no habría prevalecido durante muchos años. Pero en XX siglos es la institución más antigua que conocemos en la tierra.

Antes de hablar, hay que estar informados. Para hablar de la Iglesia hay que saber eclesiología e historia de la Iglesia, para hablar de Dios hay que saber al menos teología dogmática, teología moral y teología sacramentaria
[19] con una profunda (y constante) vida de oración. De otro modo se habla "de oídas".

La moraleja de esta historia es que hay que conocer antes de hablar. Y hay que conocer a fondo la Iglesia, o de otro modo la opinión "Yo creo en Dios, pero no en la Iglesia" es, a lo menos, frívola y superficial.
[20]

(Nota: los párrafos en azul no figuran en el texto original de Alejo Fernández Pérez, publicado en Apologetica.org)

 


[1] La idea del autor es claramente la mencionada previamente, o sea, que la Iglesia Católica Romana es, sin lugar a dudas, la Iglesia mencionada en las Escrituras.

[2] El recurso del descrédito, tan comúnmente utilizado.

[3] La única FORMACIÓN concluyente que realmente le interesa a la Iglesia de Roma es la "FORMACIÓN de un carácter subordinado, de manera plena, a la autoridad del Romano Pontífice".  

[4] Para el autor, hablar de lo que no se sabe "constituye un insulto mental a cualquier inteligencia..". Mientras tanto, en los seminarios católicos se "instruye" a los futuros sacerdotes con la frase de San Ignacio de Loyola: «Para acertar en todo debemos tener presente que lo blanco que yo veo, debo creer que es negro, si la Iglesia Jerárquica así lo determina»...? Calificar este razonamiento de San Ignacio de Loyola sólo de "insulto mental a cualquier inteligencia" sería realmente benévolo. 

[5] No comparto esta síntesis. Puedo considerar importante que las empresas de servicios básicos pertenezcan al Estado o Gobierno, pero puedo estar en desacuerdo si quienes las manejan son coimeros o estafadores (no piensan en el país, sino en sus bolsillos). Puedo estar de acuerdo con luchar para expulsar a ejércitos invasores, pero puedo estar en desacuerdo con los cuadros militares si los que "ponen el pecho" son sólo los soldados (Mientras los generales los dirigen a control remoto desde su casa). Puedo amar los colores de un equipo de fútbol, pero puedo estar en desacuerdo con la dirigencia, que en lugar de reinvertir, por ejemplo, en la seguridad del estadio, se la llevan para sus bolsillos. Puedo estar de acuerdo con la necesidad de una enseñanza pública, pero puedo renegar del plantel docente que solo viene a "cumplir la hora" para cobrar su sueldo a fin de mes, sin importar los frutos en el alumnado.

[6] En síntesis, según este autor, "Si deseas creer en Dios, debe aceptar, Y SOPORTAR, de ser necesario, a la ÚNICA Iglesia instituida divinamente (la Católica Romana), aunque no te guste, no estés de acuerdo o no la entiendas".

[7] Escrito está: "Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención..." (Hebreos 9:11-12) "Porque no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le esperan." (Hebreos 9:24-28) "Y ciertamente todo sacerdote está día tras día ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha sentado a la diestra de Dios.." (Hebreos 10:11-12)

[8] Escrito está: "Venid a mí todos los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar." (Mateo 11:28) "..y al que a mí viene, no le echo fuera." (Juan 6:37)

[9] Escrito está: "..Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre" (1° Timoteo 2:5)

[10] Escrito está: "..he aquí yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén." (Mateo 28:20) "..todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré" (Juan 14:13-14) "Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá. Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?" (Mateo 7:7-1)

[11] O sea, según este autor católico, quienes RIGEN la Iglesia de Cristo podrían ser INFIELES, INSENSATOS y NO RESPETUOSOS DE SUS MANDAMIENTOS. Sin embargo afirma que Cristo "le prometió Su ayuda". Realmente no entiendo, entonces, cuál es la ayuda que Cristo le brindaría si quienes la RIJAN (dirijan el rebaño) podrían llegar a ser unos "sátrapas".

[12] Tan profundo que no se si lo entendí bien. ¿Está proponiendo que cuánto más lejos se vea a la Iglesia Católica Romana, mejor?

[13] Más claro, imposible.

[14] Hasta "Epístolas de los apóstoles", con pequeñas aclaraciones, podría acordar. Lo de "Tradición contrastada históricamente" es una incongruencia. Si es Tradición, no es historia.

[15] Con el debido respeto, no sé a que agua se referirá, pero creo que colocando todo el párrafo y viendo el episodio en su contexto, podremos entender el significado de las palabras de Jesús. El apóstol Pedro acababa de revelar, inspirado por el mismo Padre celestial, que Jesús era el Cristo, el Hijo de Dios, el Enviado, el Mesías. Sobre lo que esa revelación significa, Jesús colocó el fundamento de Su Iglesia. Como dijo el apóstol Pablo "...nadie puede poner OTRO fundamento que el que está puesto, el cual es JESUCRISTO.." (1° Corintios 3:11). Según el apóstol Pablo, el Fundamento es Cristo, no Pedro. Según la Iglesia Romana, el fundamento es Pedro. Escrito está: "Viniendo Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías; y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. El les dijo: Y vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro, dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás, porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo." (Mateo 16:13-20) A tal punto el tema CENTRAL de todo el texto es "Jesucristo, el Mesías de Dios", que comienza con él ("Tú eres el Cristo.."), sigue con él ("Sobre esta roca.."), y termina con él ("a nadie dijesen que él era Jesús el Cristo"). Si Mateo 16:18 está revelando que la Iglesia de Cristo se fundaría sobre la persona de Pedro, es al menos curioso que los otros 2 evangelistas que registran el MISMO EPISODIO (Marcos 8:27 y Lucas 9:18) no mencionen este (supuesto) trascendental nombramiento. Recomiendo leer "El Papado".

[16] Por supuesto que los apóstoles no. Pero no podría afirmar lo mismo de generaciones posteriores.

[17] Me permito disentir con tal afirmación. Y lo hago basado en el mismo testimonio del apóstol, el cual en ningún momento se consideró "Primado", ni fue considerado así por el resto de los apóstoles y discípulos. Para completar, recomiendo leer http://www.conocereislaverdad.org/elsumopontifice.htm

[18] Está bien... pero el punto pasa por definir si son creídas como la Palabra de Dios las revela (y el Espíritu Santo interpreta), o como lo propone el Magisterio de obispos.

[19] Esto, cuanto menos, es una exageración. Escrito está: "En aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí, Padre, porque así te agradó." (Mateo 11:25-26). Si para hablar de Dios con propiedad (según el agregado de Encuentra.com) es necesario saber teología, considero muy importante prestar atención a las breves opiniones de ex-sacerdotes católicos que se encuentran al final de esta página. Por ende, aceptando las premisas de Encuentra.com, estos hombres "no hablarán de oídas", sino que lo harán con propiedad, fundamento y autoridad. Entonces, su lectura es recomendable.

[20] Yo creo, más bien, que es exactamente al revés: Si realmente se busca el Rostro del Dios Creador, de Jahveh, del Abba Padre, humillado en sincera oración y con una lectura desprejuiciada de las Sagradas Escrituras, cuanto más se conoce a la Iglesia Católica Apostólica Romana, más se ve en ella una Institución religiosa tradicionalista, de hombres rebosantes de religiosidad y misticismo, pero que nada tiene que ver con la Iglesia de Cristo revelada en la Palabra de Dios. Si REALMENTE mediante el CONOCIMIENTO viniera el amor por la Iglesia de Roma, las palabras de San Ignacio de Loyola «Para acertar en todo debemos tener presente que lo blanco que yo veo, debo creer que es negro, si la Iglesia Jerárquica así lo determina» no tienen el menor sentido.

 

- Lea la carta enviada por Alejo Fernández Pérez, autor del artículo anterior (y la respuesta ofrecida)

 

 

No sólo por cuestión de conducta

 

Suponer que la poca o falta total de fe que siente por la Iglesia Católica aquél que menciona la frase « Creo en Dios pero no en la Iglesia » es motivada meramente por las actitudes personales del clero, digamos desprolijas o pecaminosas, es quedarse sólo con una parte del asunto (a mi criterio la menos importante). Esto podemos verlo en el texto anterior del Sr. Pérez, dónde los motivos, según su entender, son:

a) Prejuicios que pululan en el ambiente..

b) Una escasa formación..

c) "no les gustan los curas"

d) "defectos de los hombres que la rigen" (a la Iglesia Católica Romana)

 

...cuando en realidad el motivo central, DE MAYOR PESO y el recurrentemente mencionado en los testimonios de los ex-sacerdotes católico romanos que se incluyen más abajo, es haber comprobado que LAS ENSEÑANZAS DE LA IGLESIA NO ESTÁN BASADAS EN LA BIBLIA, LA PALABRA DE DIOS, sino en una mezcla de Tradición (la cual es incomprobable), Magisterio Infalible (cuando el mismo apóstol Pablo dejó en claro que no era importante QUIÉN lo decía sino QUÉ COSA decía -leer Gálatas 1:8-) y Escrituras (sólo considerada cuando es de utilidad para sustentar las enseñanzas tradicionales).

 

 

 

Continúa en la...

2da. Parte (FINAL)

 

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Daniel Sapia - "Conoceréis la Verdad"
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