|
¿Cuántas
veces ha sido escuchada esta frase?
No
es muy difícil poder imaginar la insatisfacción espiritual que pueden
llegar a experimentar los corazones de las personas que emiten tal afirmación.
Quienes hemos pertenecido al Catolicismo
Romano y frecuentado sus ámbitos, podemos dar fe que esta frase se
escucha... y mucho más frecuentemente de lo que muchos podrían suponer.
|
Dice
la religiosa Sor
Mª Ángeles del Corazón de Jesús, monja contemplativa dominica:
"...el
andar del cristiano ¿va por libre, en solitario? Parece ser éste
un pensamiento bastante frecuente y, dicho de paso, muy sutil, que
mueve el actuar de muchos hermanos que se confiesan católicos.
Es
bastante frecuente, escuchar a católicos que dicen creer en
Dios, pero no en la Iglesia, y a línea seguida exhalan una
serie de improperios contra ésta o contra las jerarquías de la
misma." (Énfasis
agregados) |
|
http://www.dominicos.org/aragon/espiri/domcris/ordi/cicloC/dom14/4a_pie.htm
|
Necesario
es aclarar que si bien la afirmación que encabeza esta reflexión puede ser asignada a otros dioses
y comunidades, aquí interpretamos esta frase como la popular y
generalizada acepción lo hace, es decir, refiriéndose al Dios de la
Biblia y a la Iglesia Católica Apostólica Romana, con Sede Central en
Ciudad del Vaticano.
Estadísticas
oficiales
El
sitio de Prensa Católica, "Zenit, agencia de noticias - El mundo
visto desde Roma" ha publicado una interesante
estadística del CIS -
Centro de Información Sociológica, dependiente del Ministerio de la
Presidencia, la que es de singular
importancia como documento auxiliar del tema que estamos tratando, por
tres motivos:
1°)
Porque es perfectamente actual, ya que ha sido publicada 2 días antes de
ser escrita esta reflexión.
2°)
Porque quien la expone es una reconocida agencia Católica de noticias.
3°)
Porque hace mención a datos del país hermano ESPAÑA, 3° en Europa y
8° en el mundo en cantidad de fieles a la Iglesia de Roma, según datos
de la misma agencia Zenit.
Haciendo
un análisis del informe presentado, y completando las porciones de
población no mencionadas por la crónica, se llega a la conclusión de
que casi LA MITAD de los católicos de España, que se confiesa en
un 82,1% de fe Católica Romana, no asiste a misa, o bien lo hace en
forma esporádica a lo largo del año (resulta de
sumar 31,5% + 17,5% = 49%). Estas personas representan lo
que comúnmente se denomina "católico no practicante".
|
Datos
de la Encuesta
Ver
en Zenit.org
|
2,9%
|
Misa
diaria |
1.160.000
|
|
19,0%
|
1 x semana
|
7.600.000
|
|
12,5%
|
1 x mes |
5.000.000
|
|
17,5%
|
esporádico |
7.000.000
|
|
31,5%
|
no
asiste
|
12.600.000
|
|
16,6%
|
no
católico
|
6.640.000
|
| 100% |
total |
40.000.000
|
|
 |
La
porción "Nunca"
no fue expuesta en Zenit.org, pero la misma se deduce por
diferencia con el total de habitantes de España. Este gráfico señala
claramente el nivel actual de compromiso del 3° país católico de
Europa, 8° EN EL MUNDO en cantidad de fieles, con todas sus "Cofradías
y Hermandades". ¿Podrían estas proporciones extrapolarse a los 1.000
millones de católicos de todo el mundo? En mi personal opinión, no
veo por qué no.
"En
muchos ambientes de antigua tradición cristiana, se está perdiendo, por
desgracia cada vez más, el genuino sentido religioso"
Juan
Pablo II ante miles de peregrinos en la plaza de San Pedro el 3
marzo 2002
http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=17427
Ahora
bien, volviendo al tema central: ¿Qué puede llevar a una persona a decir que « Cree en Dios pero
no en la Iglesia »?
Una
frase con "poca lógica"
El
primer motivo para alegar una supuesta incongruencia de esta frase,
es comprenderla entendiendo que « la persona cree en Dios (Bíblico) y no cree en Su
Iglesia (Bíblica) »,
la cuál es "Su Cuerpo.."
(Colocenses 1:18) y "Columna y Baluarte de
la Verdad" (1° Timoteo 3:15).
-
¿Cómo NO CREER en quienes han sido designados por Dios mismo para ser
COLUMNA Y BALUARTE, apoyo y sostén, de las Verdades que Dios ha revelado
a través de los santos profetas y varones de Dios, y de Su mismísimo
Hijo Jesucristo?
-
¿Colocaría Dios Padre Columnas y Apoyos no confiables para que Sus
verdades sean sostenidas, predicadas, transmitidas, enseñadas,
preservándolas incólumes a través de los siglos?
Entonces,
ante una persona que afirma « Creo en Dios pero no en la
Iglesia », podemos inferir que nos encontramos ante dos
posibilidades:
a)
Que dicha persona no cree en el Dios de la Biblia, sino en otro
dios ..
b)
O que dicha persona no ve en la Iglesia Católica Apostólica Romana
claras señales de que sea la Iglesia, cuerpo de Cristo Cabeza,
mencionada por el apóstol Pablo en 1° Timoteo 3:15.
Ante
la opción b) podrían argumentarse, a su vez, otras 2
posibilidades:
b1)
Que dicha persona no vea las señales porque la Iglesia Católica
Romana no es la Iglesia de Cristo ..
b2)
O que dicha persona no vea las señales porque en realidad NO CONOCE a
la Iglesia Católica Romana (y por ende no puede creer en algo que
desconoce)
¿
Conocer significa Entender ?
La
opción b2) toma especial importancia si consideramos que es altamente
probable que sea la respuesta católica más esgrimida. Doy fe de ello,
personalmente, sustentado por la cantidad de mensajes de correo que he
recibido pontificando sobre el motivo de mi salida de ella, luego de 32
años dentro de su feligresía.
Pero...
¿De
qué manera, la Iglesia Católica Romana, propugna un real y acabado
CONOCIMIENTO de lo que ella es y enseña? ¿Pretende la Jerarquía Eclesiástica
Romana que la feligresía CONOZCA a la Iglesia Católica ENTENDIÉNDOLA?
A
juzgar por las conocidas y oficiales afirmaciones, esta Iglesia
finalmente termina "aconsejando" a sus fieles a
que crean en ella y sus enseñanzas aún sin entenderlas, a obedecerlas
aún
sin compartirlas, obligando a una adhesión irrevocable de fe, proponiendo
sus "verdades" de manera "definitiva" (sin posibilidad
de cuestionamiento de ninguna índole). Tal vez sea por ello que durante 15
siglos esta Iglesia prohibió la lectura de la Biblia en lengua vulgar,
curiosamente adoptando para sus escritos y para las TRADUCCIONES OFICIALES
de las Escrituras (La Vulgata Latina de San Jerónimo) una LENGUA
MUERTA, como lo es el latín.
1°
Paso: "Esconder" la Palabra de Dios.
2°
Paso: Decir que SOLO lo que ella (la Iglesia)
diga e interprete es REALMENTE la
"Palabra de Dios".
3°
Paso: Condenar por "hereje" a quien descrea o desobedezca
sus "propuestas".
Dice
la Iglesia Católica Romana:
"El
Magisterio de la Iglesia ejerce plenamente la autoridad que tiene de
Cristo cuando define dogmas, es decir, cuando propone, de una forma que obliga
al pueblo cristiano a una adhesión irrevocable de fe, verdades
contenidas en la Revelación divina o también cuando propone de manera
definitiva verdades que tienen con ellas un vínculo necesario"
Catecismo N°88. (Énfasis
agregados)
No
deja de sorprender, unos puntos después, en el mismo Catecismo,
cuando la Iglesia resalta la "unicidad de criterio en todo el
pueblo de Dios, desde los obispos hasta el último de los laicos
cristianos". ¿Cómo no estarlo, si acaba de reglamentar que
existe la OBLIGACIÓN, para quien pretenda pertenecer a la Iglesia de
Roma, de ADHERIRSE IRREVOCABLEMENTE a las verdades propuestas DE MANERA
DEFINITIVA? Y encima, lo considera algo sobrenatural.
"La
totalidad de los fieles ... no puede equivocarse en la fe. Se manifiesta
esta propiedad suya, tan peculiar, en el sentido sobrenatural de la fe de
todo el pueblo: cuando 'desde los obispos hasta el último de los laicos
cristianos' muestran estar totalmente de acuerdo en cuestiones de fe y de
moral" (LG 12)." Catecismo N°92
Inclusive,
de manera peculiar, advierte a sus fieles acerca de los peligros que
podría acarrear el DUDAR, ya sea de manera voluntaria o involuntaria,
de lo que ella propone, llamando a sus "obligatorias
imposiciones" (Cf. CIC N°88) "..lo que
Dios ha revelado..".
"El
primer mandamiento nos pide que alimentemos y guardemos con prudencia y
vigilancia nuestra fe y que rechacemos todo lo que se opone a ella. Hay
diversas maneras de pecar contra la fe: La duda voluntaria respecto a la fe descuida o rechaza tener por
verdadero lo que Dios ha revelado y que la Iglesia propone creer. La
duda involuntaria designa la vacilación en creer, la dificultad de
superar las objeciones ligadas a la fe o también la ansiedad suscitada
por la oscuridad de ésta. Si es cultivada deliberadamente, la duda
puede conducir a la ceguera del espíritu."
Catecismo N°2088 (Énfasis
agregados)
Para
completar esta idea, la Iglesia denomina HEREJE a quien niegue
pertinazmente algo que su Magisterio indique que ha de creerse "..con
fe divina y católica".
"La
incredulidad es el menosprecio de la verdad revelada o el rechazo
voluntario de prestarle asentimiento. "Se llama herejía la
negación pertinaz, después de recibido el bautismo, de una verdad que ha
de creerse con fe divina y católica, o la duda pertinaz sobre la misma;
apostasía es el rechazo total de la fe cristiana; cisma, el rechazo de la
sujeción al Sumo Pontífice o de la comunión con los miembros de la
Iglesia a él sometidos" (CIC, can. 751)." Catecismo
N°2089
Con
respecto a la teoría católica de la Transubstanciación de las especies
eucarísticas en el "real y verdadero cuerpo de Cristo, junto con Su
sangre, alma y divinidad", la Iglesia Católica propone, a través de
las palabras de Sto. Tomás de Aquino al citar los dichos de San Cirilo, a
CREER SIN PREGUNTARSE SI TAL COSA ES VERDAD... (Realmente
sorprendente. Más considerando que propone tomar LITERALMENTE una frase sacada de todo el contexto, ignorando, por ejemplo, que el
mismo Jesús, un versículo antes, menciona el contenido de la copa
como "producto de la vid" y no como "mi sangre")
"La
presencia del verdadero Cuerpo de Cristo y de la verdadera Sangre de
Cristo en este sacramento,`no se conoce por los sentidos, dice S. Tomás,
sino solo por la fe , la cual se apoya en la autoridad de Dios'. Por ello,
comentando el texto de S. Lucas 22,19: `Esto es mi Cuerpo que será
entregado por vosotros', S. Cirilo declara: `No te preguntes si esto es
verdad, sino acoge más bien con fe las palabras del Señor, porque él,
que es la Verdad, no miente" (S. Tomás de Aquino, s.th. 3,75,1,
citado por Pablo VI, MF 18):" CIC N°1381
Y
para finalizar este subtítulo tendiente a exponer la manera que la
Iglesia Católica pretende ser creída y aceptada, nada mejor que
reproducir una particular y EMBLEMÁTICA frase de San Ignacio de Loyola,
utilizada en los Ejercicios Espirituales del Seminario para sacerdotes:
|
"Debemos
siempre tener, para
en todo acertar, que lo blanco que yo veo creer que es
negro, si la Iglesia jerárquica así lo determina.."
(Ejercicios Espirituales de San Ignacio
de Loyola, "Reglas para sentir con la Iglesia", N° 365:1)
|
Esto
se les enseña a los sacerdotes católicos. Esto es ordenar dejar de lado
las propias convicciones. Esto es dirigir su voluntad. Esto es indicar lo
que tienen que sentir, decir, pensar, opinar, creer. ¿Qué es esto sino
-con dolor lo digo- un
lavado cerebral?
Por
consiguiente, y en base a lo que acabamos de ver (a modo de ejemplo, ya
que mucho se podría hablar del tema), la Iglesia Católica Romana propone
que la adhesión a lo que ella define no sea por ENTENDIMIENTO sino por
IMPOSICIÓN, aceptando SIN CONDICIONAR lo que su soberano Magisterio
infalible determine.
Alguien que note este proceder, y lo reproche, puede
pensar: "¿Qué necesidad tendría la Iglesia de Dios (que según 1°
Timoteo 3:15 es columna y sostén de LA VERDAD) para IMPONER la Palabra del
Creador? ¿Tan volátil, débil e inestable es la Verdad de Dios que
debe ser IMPUESTA?
Por
supuesto que no, porque "... la Palabra de
Dios tiene vida y poder. Es más cortante que cualquier espada de dos
filos, y penetra hasta lo más profundo del alma y del espíritu, hasta lo
más íntimo de la persona; y somete a juicio los pensamientos y las
intenciones del corazón..." (Hebreos 4:12-VP. Ver
también 2° Timoteo 3:16-17)
Por
lo tanto, se desprende de maduro que las Verdades de Dios registradas en
Su Palabra nada tienen que ver con lo que la Iglesia Católica se ufana en
imponer, ya que es la misma Palabra la que "somete
a juicio los pensamientos y las intenciones del corazón".
Seguramente deben ser "otras" las cosas que la Iglesia necesita
que sean creídas por sus fieles "con fe católica".
Pero..
¿cuáles cosas serán..?
La
Iglesia Católica necesita del recurso de la
IMPOSICIÓN, a efectos de que puedan ser aceptadas y obedecidas las
directivas dogmáticas que son sustentadas principalmente en la
INCOMPROBABLE TRADICIÓN.
|
Si bien en general el católico sabe, y no duda en expresar, que Jesucristo,
a través de Su muerte expiatoria, es el dador de la salud eterna del alma, ellos realmente
confían en que será la Iglesia, si se es lo suficientemente obediente
a ella, quién le otorgará la salvación, gracias a que es la
administradora de los méritos y gracias divinas aquí, en la tierra.
Dice
la Iglesia Católica Romana:
"La
indulgencia es la remisión ante Dios de la pena temporal por los pecados,
ya perdonados, en cuanto a la culpa, que un fiel dispuesto y cumpliendo
determinadas condiciones consigue por mediación de la Iglesia, la
cual, como administradora de la
redención, distribuye y aplica con autoridad el tesoro de las
satisfacciones de Cristo y de los santos". Catecismo
N°1471
"...toda
salvación viene de Cristo-Cabeza
por la Iglesia que es su Cuerpo...
Por eso, no podrían salvarse los que sabiendo que Dios fundó,
por medio de Jesucristo, la Iglesia católica como
necesaria para la salvación, sin embargo, no hubiesen
querido entrar o perseverar en ella"
Catecismo
N°846
El
fiel católico aprende que es la Iglesia quién administra la
salvación. ¿Cómo no pertenecer a ella, si es la única
"autorizada por Dios" mediante la cual podemos ser salvos? (Cf. CIC N°846). Por
consiguiente, le cree aún sin entender, le obedece aún sin
compartir... ¿Cómo no hacerlo? Si ha aprendido desde niño/a
que su "rebeldía" podría poner en juego su destino
eterno... Entonces, por las dudas y al no poder ver otra alternativa
mejor, decide CREER EN LA IGLESIA. Pero... ¿Qué es lo que cree y obedece? ¿En que cimiento se
basa su creencia (Mateo 7:24-27)? ¿En la ROCA de la Palabra de Dios registrada en
las Sagradas Escrituras? Por supuesto que no. Su fe se fundamenta en
la ARENA de la INCOMPROBABLE Tradición, la cual puede subsistir
únicamente a través de ser IMPUESTA OBLIGATORIAMENTE, cómo tan claramente enseña Ignacio de Loyola, o
sea, SENCILLAMENTE PORQUE LA IGLESIA LO DICE.
|
Es
más que claro, para quién quiera verlo, que la Iglesia Católica trabaja para
que nada quede fuera de su potestad; dicho en lenguaje común: "para que
nada quede fuera de su total control". A sus ministros sacerdotales se los
adoctrina, incluso desde púberes, a lo largo de tantos años de seminario. A
los fieles u ovejas, se les "dogmatiza" que, si se desea permanecer en
la Iglesia necesaria para ser salvo, aquella que administra la gracia de Dios,
no se le debe contradecir en nada, sino, más bien, "adherir
irrevocablemente a la fe que ella propone de manera definitiva
(incuestionable)..." (CIC N°88)
"La
libertad de investigación del teólogo pierde su objetivo final cuando se
sale de la «comunión de la iglesia»...", afirmó este
sábado Juan Pablo II al encontrarse con los miembros de la Academia
Pontificia de Teología. "La
adhesión a Cristo Verdad, manifestada por los teólogos en la obediencia al
magisterio de la iglesia, es una poderosa fuerza que unifica y
edifica...", constató el Santo Padre.
http://www.zenit.org/spanish/visualizza.phtml?sid=16809
Iglesia
de Cristo
Navegando
por la web he encontrado algunos textos de autores católicos romanos
reflexionando "desde adentro" sobre la frase en
cuestión: « Creo en Dios, pero no en la Iglesia
».
Invariablemente en todos existe el concepto de que la Iglesia
Católica Romana ES la Iglesia de Cristo mencionada en las Sagradas
Escrituras, y de esta manera fundamentan su explicación de que la
susodicha
afirmación es incongruente. Sólo
como muestra, veamos el siguiente ejemplo:
|
(
del portal católico arvo.encuentra.com )
Fe
en Dios «y» en la Iglesia
Por
Juan J. Grinda
El
que dice «creer en Dios pero no en la Iglesia»,
quiere llegar a Dios, por el camino opuesto al que el mismo Dios
nos ha abierto. Quiere ir por el camino de la autosuficiencia
humana, que sólo lleva a uno mismo; la Iglesia, en cambio nos
conduce -- como Madre amorosa y Esposa fiel-- al Padre, haciéndonos
hijos de Dios.
«Hay quienes suponen equivocadamente que Cristo puede ser
separado de la Iglesia, que es posible que uno dedique su vida
entera a Jesucristo sin referencia a la Iglesia. Actuando así
olvidan la verdad proclamada por san Pablo en las palabras: La
Iglesia es su Cuerpo, y nosotros sus miembros vivos» (Ef 5,
29-30)» (JPII en Australia, 25-XI-86)
«Lo absurdo de esta dicotomía (amar a Cristo sin la Iglesia) se
muestra con toda claridad en estas palabras del Evangelio:
"el que a vosotros desecha a mí me desecha" (Lc 10,
16). Cómo va a ser posible amar a Cristo sin amar a la Iglesia,
siendo así que el más hermoso testimonio dado en favor de Cristo
es el de San Pablo: "amó a la Iglesia y se entregó por
ella" (Ef 5, 25)» (Pablo VI, Exh. Ap. Evangelii nuntiandi,
8-XII-1975, 16)
|
|
http://arvo.encuentra.com/includes/documento.php?IdDoc=2141&IdSec=400 |
De
esta manera, y utilizando una frase del último párrafo del escrito
del Sr. Juan Grinda, podemos comprender que para el entendimiento
católico resulta una "absurda dicotomía" la idea de "amar
a Cristo sin [amar a] la Iglesia".
Pero
¿Podría la Iglesia Católica Romana NO SER la Iglesia de Cristo mencionada en la
Escritura? ¿Es suficiente con que su jerarquía diga que SI lo es?
¿Qué pasaría si efectivamente la Iglesia Católica
Apostólica Romana fuera tan sólo una institución de hombres, hábiles
maestros en religiosidad, pero que predican otro evangelio en lugar del
Evangelio de la GRACIA (regalo) en la sangre redentora de Jesucristo?
-
Si el mismo apóstol Pablo no se consideraba infalible, ya que no excluía
la posibilidad que ELLOS MISMOS predicaran OTRO EVANGELIO (Gálatas 1:8)
¿Porqué deberíamos suponer que un Magisterio de obispos romanos si
posee tal prerrogativa? (ver Infalibilidad
Papal)
-
¿Qué motivos válidos podría haber tenido la VERDADERA Iglesia de
Cristo para PROHIBIR la libre difusión en lenguaje vulgar de las Sagradas
Escrituras durante 15 siglos, especialmente cuando consta en la misma
Escritura que en la época de la Iglesia Primitiva la (indudablemente
verdadera) Iglesia de Cristo practicaba fervientemente el "escudriñarla" (Juan 5:39, Hechos 17:11,
2°Timoteo 3:15, )?
-
¿Qué motivos valederos podría tener la VERDADERA Iglesia de Cristo para
cambiar el Evangelio de la gracia de Dios "Porque
por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues
es don de Dios; no por obras, para que nadie se gloríe.."
(Efesios 2:8-9) por el evangelio del merecimiento "..Dios,
en efecto, "después de su caída alentó en ellos la esperanza de la
salvación con la promesa de la redención, [...] para dar la vida
eterna a todos los que buscan la salvación con la perseverancia en las
buenas obras" (DV 3)." (Catecismo N° 55)?
(ver también 980, 1129, 1131, 1238, 1239, 1821 y Salvos
por medio de la fe)
-
¿Qué motivo valedero podría tener la VERDADERA Iglesia de Cristo para
haber afirmado en el siglo I que "..en
ningún otro [sólo en Jesucristo] hay salvación; porque no hay
otro nombre bajo el cielo, dado a los hombres, en que podamos ser salvos."
(Hechos 4:12), para luego de un tiempo dogmatizar que "Todo
hombre que, ignorando el evangelio de Cristo y su Iglesia, busca la
verdad y hace la voluntad de Dios según él la conoce, puede ser
salvado.." (Catecismo N° 1260)
-
¿Qué motivo valedero podría tener la VERDADERA Iglesia de Cristo para
haber callado por siglos la maravillosa frase de Pablo y Silas ante el
carcelero de Filipos: "Creen en el Señor
Jesucristo y serás salvo.." (Hechos 16:31)
(Valgan
estos como emblemáticos ejemplos...)
Señales
distintivas de la Iglesia de Cristo
Extracto
del estudio
sobre el tema del pastor
Carlos Garabaya
|
El apóstol Pablo, inspirado por el Espíritu
de Dios, nos dice, de manera dogmática:
-
Que hay un fundamento para la iglesia que ya ha sido puesto:
JESUCRISTO.
-
Que nadie puede poner otro fundamento en lugar de JESUCRISTO.
El
fundamento de la iglesia es Cristo y solo Cristo. La Biblia, la Palabra de
Dios, no acepta otro fundamento en su reemplazo. Querer fundar una iglesia
aparte de Cristo es luchar contra la voluntad de Dios. En estos tiempos de
tanta diversidad de ministerios, organizaciones, comunidades y empresas
religiosas, es necesario que tengamos bien abiertos los ojos de nuestra fe
para evitar ser confundidos o engañados. Nos preguntamos: ¿Cuál es la
verdadera iglesia? ¿Es la Iglesia Católica Romana? ¿Es la iglesia
Ortodoxa? ¿Es la iglesia evangélica? ¿Cómo podemos conocer a la
verdadera iglesia? Nosotros creemos que la verdadera iglesia es aquella
QUE TIENE SU FUNDAMENTO EN JESUCRISTO:
"Nadie
puede poner otro fundamento que el que está puesto,
el
cual es Jesucristo"
(1°
Corintios 3:11)
Charles
Haddon Spurgeon, el predicador inglés
del siglo 19, nos dice:
«Una
comunidad, congregación, jerarquía, secta o corporación, puede llamarse
a sí misma "iglesia", pero si no está edificada sobre Cristo
no es una iglesia de Cristo. No importa cuán grande sea en números, ni
cuán poderosa económicamente, ni cuán sabia; no es la iglesia de Cristo
si no está edificada sobre Cristo»
La
verdadera iglesia es aquella que pone a Jesucristo siempre en el primer
lugar. Nuestro
lema debe ser "primero
Cristo".
Él debe seguir siendo el "primogénito
de sus hermanos".
Primero el Señor. Que todo proclame su gloria. Él es la cabeza del
cuerpo. La predicación debe tener en Cristo a su personaje central. Todo
el mensaje del evangelio debe girar en torno a Cristo. Él es el astro rey
de nuestro sistema teológico. Antiguo y Nuevo Testamento deben mirar a
Cristo. Si la iglesia es verdaderamente una iglesia cristiana, los
presentes vendrán a encontrarse con Cristo. La persona del Salvador estará
presente en nuestro llamado a los pecadores perdidos. Su muerte en la cruz
será proclamada como la prueba más maravillosa del amor del Padre por
todos nosotros. Como Pablo nosotros anunciaremos a Cristo y a este
crucificado. Hablaremos de la misericordia del Salvador, de cómo sanaba y
sana a los enfermos, de su gran poder ante las fuerzas del diablo, de su
cuidado y provisión en todas nuestras necesidades. "Primero
Cristo"
es el lema de una iglesia verdaderamente cristiana.
La
verdadera iglesia es reconocible pues se parece a Cristo.
Los arqueólogos determinan las medidas y formas de un edificio que ha caído
bajo la acción demoledora del tiempo. Estudiando los cimientos, ellos
llegan a reconstruir todo el edificio proyectando las líneas estéticas a
partir del fundamento, es decir, de los cimientos. Usted puede conocer una
iglesia verdadera inspeccionando sus cimientos. ¿Es Cristo el fundamento?
Entonces quienes están reunidos aquí son cristianos. ¿Se obedece a
Cristo? ¿Se recuerdan sus palabras? ¿Se le imita en su carácter? Los
miembros de nuestra congregación: ¿Miran como Cristo? ¿Caminan como
Cristo? ¿Piensan, hablan, actúan, como Cristo?
La
verdadera iglesia descansa en Cristo, su fundamento. No
será conmovida cuando vengan las tormentas y soplen los fuertes vientos
de las falsas doctrinas. Como en la parábola de Jesús, ella será
edificada sobre la roca y no sobre la arena de la duda. Nuestra doctrina
debe apoyarse, sustentarse, en Cristo. Una iglesia edificada sobre
Jesucristo soportará los embates de la ciencia moderna, las nuevas
filosofías, el psico-evangelio, las nuevas sectas, el espiritualismo y
demás falsificaciones de la verdadera fe.
La
verdadera iglesia de Cristo no está fundada en ceremonias o ritos. El
Señor nos dejó ordenanzas que debemos cumplir y en las cuales debe
gozarse nuestra alma. El Bautismo y la Eucaristía son para nosotros
ceremonias vivas, donde el Espíritu Santo se hace presente para
recordarnos la obra de nuestro Señor y Salvador; y nuestros corazones
meditan y reviven en ellas, momentos sumamente solemnes para nuestra fe.
Sin embargo, una iglesia no puede estar edificada sobre el fundamento de
las ceremonias y ritos religiosos. Ya hay un fundamento para la fe y "nadie
puede poner otro fundamento".
No creemos en el poder salvador del sacerdote, del agua bendita, de las
penitencias. No creemos en la virtud perdonadora del confesionario, ni en
las bendiciones otorgadas por una iglesia. Nuestra fe se funda SOLO EN
JESUCRISTO.
La
verdadera iglesia no esta fundada en el compañerismo cristiano. Creemos
absolutamente en el amor de hermanos y en la poderosa bendición que viene
de ello (Salmo 133), pero creer que formamos parte del cuerpo de Cristo
porque hemos constituido una maravillosa asociación de amistades es un
gran error. La iglesia de Cristo está unida por los lazos de amor de su
Salvador. Nos congregamos porque amamos a Cristo en primer lugar y porque
amamos a Cristo, aprendemos cada día a amarnos unos a otros.
La
verdadera iglesia no esta fundada en la obediencia ciega a un maestro
religioso. Las
ovejas conocen la voz del Pastor y lo siguen. El verdadero cristiano
conoce la voz de Cristo, el Pastor y Obispo de su alma, y a él sigue. La
autoridad de los pastores terrenales está supeditada a la sujeción que
ellos tengan respecto de Cristo. Seguiremos al siervo de Dios en la medida
en que él siga a Cristo. Lo acompañaremos y apoyaremos su tarea cuando
veamos que él recibe sus instrucciones del Señor y Cabeza de la iglesia.
No somos cristianos por seguir las enseñanzas de Lutero, no somos hijos
de Dios porque hemos recibido el evangelio de Calvino, SOMOS CRISTIANOS
PORQUE NUESTRAS VIDAS TIENEN SU FUNDAMENTO EN JESUCRISTO:
"Y
en ningún otro hay salvación ; porque no hay otro nombre
bajo
el cielo,
dado
a los hombres, en que podamos ser salvos."
(Hechos
4:12)
Pastor
Carlos Garabaya Iglesia
Evangélica "Rey de Paz" Buenos
Aires - Argentina
|
El
eminente teólogo católico de origen suizo, Hans Küng, quién
fuera designado en 1962 por el Papa Juan XXIII como "Consejero
Teológico Oficial del Concilio Vaticano II", en su libro
titulado "20 Tesis sobre Ser Cristiano"
magistralmente enseña que:
"La
Iglesia no es el reino de Dios, pero puede y debe ser su portavoz y
testigo. Mas portavoz y testigo fidedigno
sólo lo es cuando primordialmente proclama el mensaje de Jesús para sí
misma, no para los otros; cuando no se limita a predicar los preceptos de
Jesús, sino que los cumple. Toda su credibilidad depende de la
fidelidad
a Jesús y a su causa.
En ese sentido ninguna de las iglesias actuales -tampoco la Católica- se
identifica automáticamente y bajo todos los aspectos con la Iglesia de
Cristo Jesús. Una Iglesia es tal en la medida que se mantiene fiel a
Jesús y a su causa."
(Resaltados son del original)
Hans
Küng, "20 Tesis sobre Ser Cristiano", página 69. Editorial
Cristiandad, Huesca-Madrid 1977. Título original "20 Thesen Zum
Christsein" publicado por Piper & Co. Verlag, Munich 1975
Una
Opinión Católica Romana
A
continuación se reproduce un escrito que trata el tema desde el punto de
vista católico. El mismo es de autoría del Sr. Alejo Fernández Pérez
el cual fuera publicado en el sitio católico "Apologetica.org"
y en el portal católico "Encuentra.com"
(que lo recibiera como aporte desde el primero mencionado). Aquí se
publicará la versión que figura en el portal "Encuentra.com".
Válido es aclarar que esta última versión posee partes
"agregadas" al escrito original del autor (como
el mismo Alejo Fernández Pérez amablemente me confirmara vía e-mail,
diciéndome que no le importa que los copien, pero NO que les agreguen
cosas que después, con su firma, son adjudicadas a él). En
fin, no está mal que pretendan "reforzar la idea", pero
aclarando la autoría pertinentemente. Estos párrafos serán destacados
en color azul.
|
Creer
en la Iglesia
Hemos oído
tantas veces la frase "Yo creo en Dios, pero no en la
Iglesia"... Pero nos sorprendemos al descubrir lo poco que sabemos tanto de Dios como de la Iglesia. Reflexiones sobre un
sentir común, con poco sentido común.
Por
Alejo Fernández Pérez
“Creo
en Dios, pero no en la Iglesia ni en los curas”. Nos suelta un
amigo ¡Caray! Uno es libre de creer o no creer, de ser católico
o budista, agnóstico o creyente, capitalista o comunista… o del
equipo de fútbol que le plazca. Todos nos merecen respeto cuando
actúan con honestidad. Pero, quien dice creer en Dios, y se llama
cristiano, y además es persona de cierta cultura, no puede
quedarse "en medio" (la versión
original dice: «no puede quedarse “más ancho que pancho”
tras esa parida mental») [1].
Además, nos miró por encima del
hombro y con un gesto de paternal benevolencia, sonriente,
consideró con esa parrafada, justificada una faceta particular de
su vida. ¿Qué quiso decir este amigo nuestro? ¿Sabía lo que
decía? ¿Se trata de una de esas tonterías que todos decimos de
vez en cuando? ¿Se imaginan a este caballero diciendo: Yo creo en
el socialismo, pero no en los socialistas. Más que oponerse a la
Iglesia, al P.P., al PSOE o a cualquier otro partido político del
país que sea se oponen a la idea que ellos tienen de estas
organizaciones. La realidad tiene muy poco que ver con sus ideas
[2],
frutos de prejuicios que pululan en el ambiente y de una escasa
formación [3]. No han leído a los Evangelios, ni a Marx, ni a Hengel,
ni se han preocupado de leer los escritos del Papa o los programas
de los diferentes partidos. Se limitan a “hablar alto y
fuerte” de todo lo que no entienden, lo que constituye un
insulto mental a cualquier inteligencia [4].
La
experiencia nos indica que esto que se dice de la institución
Iglesia a nadie se le ocurre decirlo sobre cualquier otra
institución, por ejemplo:
-
A ningún obrero o empleado se le pasa por la cabeza creer en el
trabajo, en su empresa, pero no en el jefe, técnicos, capataces,
edificios, oficinas, etc.
-
A ningún militar se le ocurre que pueda ir a la guerra sin
generales. jefes u oficiales, armas, instrucción, cuarteles,…
ni que se pueda desobedecer a los jefes.
-
No se puede creer en el fútbol pero no en los futbolistas,
directivos, las reglas del juego, entrenadores ni en los campos de
juego.
-
No se puede creer en la enseñanza, pero no en los profesores, ni
en la necesidad de escuelas.
[5]
Sin
embargo, seguiremos yendo al trabajo aunque no nos gusten los
jefes, y a la escuela aunque los profesores no sean buenos, y a la
guerra aunque nos desagraden los mandos; pero, curiosamente, si no
nos gustan algunos curas nos vamos de la Iglesia. ¿No será esto
una excusa para justificar nuestra forma de vida? No perdamos el
tiempo: No existen los jefes ni las leyes hechas a gusto de cada
uno. [6]
Siguiendo por este camino, estiman que no hacen falta sacerdotes,
templos ni liturgias [7]. A ellos les basta hablar directamente con
Dios de tu a tu [8]. Cosa que, por supuesto -pero
nunca te lo dicen-, tampoco hacen. Creen en Dios y están
dispuestos a seguirle, pero a su manera [9], como a un Dios del que
podamos disponer a nuestro antojo [10].
La Iglesia es una institución divina, pero está regida por
hombres con todas sus virtudes y defectos. Cristo prometió ayuda
a su Iglesia hasta el final de los tiempos, pero no aseguró la
fidelidad ni la sensatez de sus miembros, a quienes dejó libres
de aceptar o no sus mandamientos [11].
Incluso el
propio Cardenal Joseph Ratzinger dijo una vez un símil muy
profundo "La iglesia es como la luna: tierra, rocas y
desierto, pero que desde la tierra es un bellísimo cuerpo celeste
que nos ilumina en la noche, aunque su luz no sea propia" [12].
Efectivamente, la Iglesia es tierra, rocas y desierto. Pero también
es un cuerpo celeste de belleza incomparable que ilumina nuestras
noches con la luz de la fe. La Iglesia entre más se le conoce, más
se le ama, y más profundamente se comprende por qué es el Cuerpo
Místico de Cristo. (este
párrafo azul NO ES del autor)
Cualquiera que en conciencia se considere cristiano, socialista,
comunista, budista, o lo que sea, cumplirá las leyes
correspondientes y obedecerá a sus jefes, o si no está de
acuerdo, se larga o le largarán con su música a otra parte [13].
Para los católicos – que es para quienes escribimos en esta
ocasión- lo que es o deba ser la Iglesia y nuestras relaciones
con Dios, solo se rigen por las palabras de Cristo en sus
Evangelios, en los Hechos y Epístolas de los apóstoles y en la
tradición cristiana contrastada históricamente [14]. En la Religión,
como en la mili, en la enseñanza o en el trabajo nadie puede ir
"por la libre". Del Evangelio de San Mateo entresacamos
un párrafo esclarecedor:
En cierta ocasión, Jesús responde: “ Y yo te digo a ti que tú
eres Pedro, y sobre esta piedra “edificaré yo mi Iglesia”, y
las puertas del infierno no prevalecerán contra ella. Yo te daré
las llaves del reino de los cielos, y cuanto atares en la tierra
será atado en los cielos, y cuanto desatares en la tierra será
desatado en los cielos”. Más claro ni el agua. Jesucristo mismo
instituyó la Iglesia [15]. No es un invento humano, ni los apóstoles
se dieron cuenta del "valor político" o las supuestas
riquezas que la Iglesia podría tener [16]. Siguieron el mandato de Jesús.
Queda muy claro, que Jesús funda “su” Iglesia sobre Pedro [17], y
que otorga a Pedro autoridad para legislar y gobernar sobre la
tierra. Por tanto, querido amigo, las palabras de Jesús se creen
o no; pero si se creen, como decíamos en la mili: "Punto en
boca y cartucho al cañón" [18].
(Aquí termina
la versión original ) La Iglesia como institución
humana no habría prevalecido durante muchos años. Pero en XX
siglos es la institución más antigua que conocemos en la tierra.
Antes de hablar, hay que estar informados. Para hablar de la
Iglesia hay que saber eclesiología e historia de la Iglesia, para
hablar de Dios hay que saber al menos teología dogmática, teología
moral y teología sacramentaria [19]
con una profunda (y constante)
vida de oración. De otro modo se habla "de oídas".
La moraleja de esta historia es que hay que conocer antes de
hablar. Y hay que conocer a fondo la Iglesia, o de otro modo la
opinión "Yo creo en Dios, pero no en la Iglesia" es, a
lo menos, frívola y superficial. [20]
(Nota:
los párrafos en azul no figuran en el texto original de Alejo
Fernández Pérez, publicado en
Apologetica.org)
[1]
La idea del autor es claramente la mencionada previamente, o sea,
que la Iglesia Católica Romana es, sin lugar a dudas, la Iglesia
mencionada en las Escrituras. [2]
El recurso del descrédito, tan comúnmente utilizado. [3]
La única FORMACIÓN concluyente que realmente le interesa a la
Iglesia de Roma es la "FORMACIÓN de un carácter
subordinado, de manera plena, a la autoridad del Romano Pontífice". [4]
Para el autor, hablar de lo que no se sabe "constituye un
insulto mental a cualquier inteligencia..". Mientras
tanto, en los seminarios católicos se "instruye" a los
futuros sacerdotes con la frase de San Ignacio de Loyola: «Para
acertar en todo debemos tener presente que lo blanco que yo veo,
debo creer que es negro, si la Iglesia Jerárquica así lo
determina»...?
Calificar este razonamiento de San
Ignacio de Loyola sólo de "insulto mental a cualquier inteligencia"
sería realmente
benévolo. [5]
No comparto esta síntesis. Puedo considerar importante que
las empresas de servicios básicos pertenezcan al Estado o
Gobierno, pero puedo estar en desacuerdo si quienes las manejan
son coimeros o estafadores (no piensan en el país, sino en sus
bolsillos). Puedo estar de acuerdo con luchar para expulsar a
ejércitos invasores, pero puedo estar en desacuerdo con los
cuadros militares si los que "ponen el pecho" son sólo
los soldados (Mientras los generales los dirigen a control remoto
desde su casa). Puedo amar los colores de un equipo de fútbol,
pero puedo estar en desacuerdo con la dirigencia, que en lugar de
reinvertir, por ejemplo, en la seguridad del estadio, se la llevan
para sus bolsillos. Puedo estar de acuerdo con la necesidad de una
enseñanza pública, pero puedo renegar del plantel docente que
solo viene a "cumplir la hora" para cobrar su sueldo a
fin de mes, sin importar los frutos en el alumnado. [6]
En síntesis, según este autor, "Si
deseas creer en Dios, debe aceptar, Y SOPORTAR, de ser necesario,
a la ÚNICA Iglesia instituida divinamente (la Católica Romana),
aunque no te guste, no estés de acuerdo o no la entiendas". [7]
Escrito está: "Pero estando ya
presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el
más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es
decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni
de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para
siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna
redención..." (Hebreos 9:11-12) "Porque
no entró Cristo en el santuario hecho de mano, figura del
verdadero, sino en el cielo mismo para presentarse ahora por
nosotros ante Dios; y no para ofrecerse muchas veces, como entra
el sumo sacerdote en el Lugar Santísimo cada año con sangre
ajena. De otra manera le hubiera sido necesario padecer muchas
veces desde el principio del mundo; pero ahora, en la consumación
de los siglos, se presentó una vez para siempre por el sacrificio
de sí mismo para quitar de en medio el pecado. Y de la manera que
está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y
después de esto el juicio, así también Cristo fue ofrecido una
sola vez para llevar los pecados de muchos; y aparecerá por
segunda vez, sin relación con el pecado, para salvar a los que le
esperan." (Hebreos 9:24-28)
"Y ciertamente todo sacerdote está día tras día
ministrando y ofreciendo muchas veces los mismos sacrificios, que
nunca pueden quitar los pecados; pero Cristo, habiendo ofrecido
una vez para siempre un solo sacrificio por los pecados, se ha
sentado a la diestra de Dios.." (Hebreos 10:11-12) [8]
Escrito está: "Venid a mí todos
los que estáis trabajados y cargados, y yo os haré descansar."
(Mateo 11:28) "..y al que a mí
viene, no le echo fuera." (Juan 6:37) [9]
Escrito está: "..Porque hay un solo
Dios, y un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo
hombre" (1° Timoteo 2:5) [10]
Escrito está: "..he aquí yo estoy
con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amén."
(Mateo 28:20) "..todo lo que
pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea
glorificado en el Hijo. Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo
haré" (Juan 14:13-14) "Pedid,
y se os dará; buscad, y hallaréis; llamad, y se os abrirá.
Porque todo aquel que pide, recibe; y el que busca, halla; y al
que llama, se le abrirá. ¿Qué hombre hay de vosotros, que si su
hijo le pide pan, le dará una piedra? ¿O si le pide un pescado,
le dará una serpiente? Pues si vosotros, siendo malos, sabéis
dar buenas dádivas a vuestros hijos, ¿cuánto más vuestro Padre
que está en los cielos dará buenas cosas a los que le pidan?"
(Mateo 7:7-1) [11]
O sea, según este autor católico, quienes RIGEN la Iglesia de
Cristo podrían ser INFIELES, INSENSATOS y NO
RESPETUOSOS DE SUS MANDAMIENTOS. Sin embargo afirma que Cristo
"le prometió Su ayuda". Realmente no entiendo,
entonces, cuál es la ayuda que Cristo le brindaría si quienes la
RIJAN (dirijan el rebaño) podrían llegar a ser unos "sátrapas". [12]
Tan profundo que no se si lo entendí bien. ¿Está proponiendo
que cuánto más lejos se vea a la Iglesia Católica Romana,
mejor? [13]
Más claro, imposible. [14]
Hasta "Epístolas de los apóstoles", con
pequeñas aclaraciones, podría acordar. Lo de "Tradición
contrastada históricamente" es una incongruencia. Si es
Tradición, no es historia. [15]
Con el debido respeto, no sé a que agua se referirá, pero creo
que colocando todo el párrafo y viendo el episodio en su
contexto, podremos entender el significado de las palabras de
Jesús. El apóstol Pedro acababa de revelar, inspirado por el
mismo Padre celestial, que Jesús era el Cristo, el Hijo de Dios,
el Enviado, el Mesías. Sobre lo que esa revelación significa,
Jesús colocó el fundamento de Su Iglesia. Como dijo el apóstol
Pablo "...nadie puede poner OTRO
fundamento que el que está puesto, el cual es JESUCRISTO.." (1°
Corintios 3:11). Según el apóstol Pablo, el Fundamento es
Cristo, no Pedro. Según la Iglesia Romana, el fundamento es
Pedro. Escrito está: "Viniendo
Jesús a la región de Cesarea de Filipo, preguntó a sus
discípulos, diciendo: ¿Quién dicen los hombres que es el Hijo
del Hombre? Ellos dijeron: Unos, Juan el Bautista; otros, Elías;
y otros, Jeremías, o alguno de los profetas. El les dijo: Y
vosotros, ¿quién decís que soy yo? Respondiendo Simón Pedro,
dijo: Tú eres el Cristo, el Hijo del Dios viviente. Entonces le
respondió Jesús: Bienaventurado eres, Simón, hijo de Jonás,
porque no te lo reveló carne ni sangre, sino mi Padre que está
en los cielos. Y yo también te digo, que tú eres Pedro, y sobre
esta roca edificaré mi iglesia; y las puertas del Hades no
prevalecerán contra ella. Y a ti te daré las llaves del reino de
los cielos; y todo lo que atares en la tierra será atado en los
cielos; y todo lo que desatares en la tierra será desatado en los
cielos. Entonces mandó a sus discípulos que a nadie dijesen que
él era Jesús el Cristo." (Mateo 16:13-20) A tal
punto el tema CENTRAL de todo el texto es "Jesucristo, el
Mesías de Dios", que comienza con él ("Tú
eres el Cristo.."), sigue con él ("Sobre
esta roca.."), y termina con él ("a
nadie dijesen que él era Jesús el Cristo"). Si
Mateo 16:18 está revelando que la Iglesia de Cristo se fundaría
sobre la persona de Pedro, es al menos curioso que los otros 2
evangelistas que registran el MISMO EPISODIO (Marcos 8:27 y Lucas
9:18) no mencionen este (supuesto) trascendental nombramiento.
Recomiendo leer "El
Papado". [16]
Por supuesto que los apóstoles no. Pero no podría afirmar lo
mismo de generaciones posteriores. [17]
Me permito disentir con tal afirmación. Y lo hago basado en el
mismo testimonio del apóstol, el cual en ningún momento se
consideró "Primado", ni fue considerado así por el
resto de los apóstoles y discípulos. Para completar, recomiendo
leer http://www.conocereislaverdad.org/elsumopontifice.htm [18]
Está bien... pero el punto pasa por definir si son creídas como
la Palabra de Dios las revela (y el Espíritu Santo interpreta), o
como lo propone el Magisterio de obispos. [19]
Esto, cuanto menos, es una exageración. Escrito está: "En
aquel tiempo, respondiendo Jesús, dijo: Te alabo, Padre, Señor
del cielo y de la tierra, porque escondiste estas cosas de los
sabios y de los entendidos, y las revelaste a los niños. Sí,
Padre, porque así te agradó." (Mateo 11:25-26).
Si para hablar de Dios con propiedad (según el agregado de
Encuentra.com) es necesario saber teología, considero muy
importante prestar atención a las breves opiniones de
ex-sacerdotes católicos que se encuentran al final de esta
página. Por ende, aceptando las premisas de Encuentra.com, estos
hombres "no hablarán de oídas", sino que lo
harán con propiedad, fundamento y autoridad. Entonces, su lectura
es recomendable. [20]
Yo creo, más bien, que es exactamente al revés: Si realmente se
busca el Rostro del Dios Creador, de Jahveh, del Abba Padre,
humillado en sincera oración y con una lectura desprejuiciada de
las Sagradas Escrituras, cuanto más se conoce a la Iglesia
Católica Apostólica Romana, más se ve en ella una Institución
religiosa tradicionalista, de hombres rebosantes de religiosidad y
misticismo, pero que
nada tiene que ver con la Iglesia de Cristo revelada en la
Palabra de Dios. Si REALMENTE mediante el CONOCIMIENTO viniera el amor por
la Iglesia de Roma, las palabras de San Ignacio de Loyola «Para
acertar en todo debemos tener presente que lo blanco que yo veo,
debo creer que es negro, si la Iglesia Jerárquica así lo
determina»
no tienen el
menor sentido. |
- Lea la carta enviada
por Alejo Fernández Pérez, autor del artículo anterior (y la
respuesta ofrecida)
No
sólo por cuestión de conducta
Suponer
que la poca o falta total de fe que siente por la Iglesia Católica aquél
que menciona la frase « Creo en
Dios pero no en la Iglesia »
es motivada meramente por las actitudes personales del clero, digamos
desprolijas o pecaminosas, es quedarse sólo con una parte del asunto (a
mi criterio la menos importante). Esto podemos verlo en el texto
anterior del Sr. Pérez, dónde los motivos, según su entender, son:
a)
Prejuicios que pululan en el ambiente..
b)
Una escasa formación..
c)
"no les gustan los curas"
d)
"defectos de los hombres que la rigen" (a la Iglesia Católica
Romana)
...cuando
en realidad el motivo central, DE MAYOR PESO y el recurrentemente
mencionado en los testimonios de los ex-sacerdotes católico romanos que se
incluyen más abajo, es haber comprobado que LAS ENSEÑANZAS DE LA
IGLESIA NO ESTÁN BASADAS EN LA BIBLIA, LA PALABRA DE DIOS, sino en
una mezcla de Tradición (la cual es incomprobable), Magisterio
Infalible (cuando el mismo apóstol Pablo dejó en claro que no era
importante QUIÉN lo decía sino QUÉ COSA decía -leer
Gálatas 1:8-) y Escrituras (sólo considerada cuando es de
utilidad para sustentar las enseñanzas tradicionales).
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